miércoles, 11 de junio de 2014

Rebatiendo las ideas a la fuerza

Siempre que veo a los musulmanes tratando de mantener a sus adeptos en base al miedo y a la represión, pienso que no saben defender sus postulados de otra manera. Necesitan decapitar y amedrentar para mantener sus filas. Son fanáticos, pero no son fieles necesariamente “de corazón.”
Franklin Delano Roosevelt recuenta la siguiente historia china. Dos obreros estaban discutiendo acaloradamente frente a un multitud. Había un extranjero presente que se extrañó de que el asunto no llegara a la agresión física, y un amigo le explicó: “El que da el primer golpe, admite que sus ideas no sirven.”
He aquí una gran diferente entre el islamismo y el cristianismo. El apóstol Pablo instruyó a Timoteo diciendo: “El siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad” (2 Timoteo 2:24-25).

1 comentario:

Sergio Rodríguez dijo...

Excelente aportación, pastor Salvador.