sábado, 28 de enero de 2012

Un ejemplo de humildad


Un ardiente amante de la música se encontró inesperadamente con el gran Johannes Brahms. Al reconocer al compositor, el hombre te dijo: "Maestro, ¿puede usted escribir aquí una pequeña porción de una pieza maestra y firmarla para poder tener un recuerdo de este afortunado y precioso encuentro?"

Brahms tomó el lápiz y el papel, escribió los primeros compases de El Danubio Azul de Johann Strauss y firmó: "Desafortunadamente no es mío, Johannes Brahms."

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