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sábado, 17 de diciembre de 2011
miércoles, 14 de diciembre de 2011
PALABRAS CORROMPIDAS
Bosquejo de un sermón por Jonathan Edwards
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea
buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”
(Efesios 4:29).
El texto contiene una exhortación referente a nuestro
hablar los unos con los otros, la cual consiste de dos partes:
1. Una declaración en la que nos advierte de
algo: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca.” En esta declaración
podemos observar dos cosas: (1) Lo que debemos evitar (las palabras corrompidas)
y la manera de evitarlo (impidiendo que salgan de nuestra boca). Debemos evitar
a toda costa que nuestras conciencias nos digan ser culpables de este mal.
2. Un estímulo al uso edificante de nuestros
labios: “Sino la que sea buena para la necesaria edificación de los oyentes.”
Este estímulo va acompañado del gran beneficio que tal hablar produce: “a fin
de dar gracia a los oyentes.” este beneficio es mayor que cualquier bien temporal
que podamos compartir.
ENSEÑANZA DEL PASAJE: Cuando
se reúnen, aquellos que profesan ser cristianos deben evitar toda palabra
corrompida y practicar el tipo de conversación que promueva el bien de las
almas de los demás.
A.
EL HABLAR CORROMPIDO
1. Los
cristianos deben evitar toda conversación profana, todo hablar ligero con
respecto a las cosas sagradas. No temas el ser llamado escrupuloso.
2. Los
cristianos deben evitar toda conversación inmunda o lasciva. Son cosas que la
modestia nos prohíbe. Hay muchos que se enorgullecen en romper las reglas de la
modestia, y lo hacen para hacer alarde de su atrevimiento. El verdadero
cristiano aborrece semejante actitud, como la luz aborrece las tinieblas (Ef.
5:3; Rom. 13:13; Col. 3:5-8; 4:6). La Escritura nos exhorta a la pureza de boca
y corazón.
3. Otro tipo
de hablar corrompido que los cristianos deben evitar es reunirse entre sí para
hablar de otros. Muchos se divierten con las faltas y manchas de los demás,
llegando incluso a falsear la verdad para ridiculizar aun más al otro. Esa
práctica no corresponde a cristianos (Sal. 15:1, 3; 101:5; Ef. 4:31; 1 Pedro
2:2; Sant. 4:11).
4. Otro tipo
de conversación que podemos tildar de corrompido es
aquella que se lleva a cabo en la
ocasión equivocada. Temas que
pueden ser inocentes en otros
momentos, podrían ser inapropiados en
el día del Señor. También hay
conversaciones que se llevan a cabo
inmediatamente después de un
tiempo de oración y lectura que no se
corresponden con lo que se acaba
de hacer, y que podrían revelar
alegría de que la actividad se
haya terminado.
B.
EL HABLAR EDIFICANTE
Este es
el hablar que promueve el bien del alma de los demás.
1. Se refiere a la conversación
inocente y virtuosa, que está conforme a la Palabra de Dios (Sal. 141:3; 39:1).
Los cristianos deben utilizar sus lenguas para la gloria de Dios y evitar todo
lo que sugiera profanidad, palabras necias, murmuración; cultivando la pureza
en sus conversaciones.
2. Deben acostumbrarse a hablar de
tal manera que promuevan la instrucción y el crecimiento en el conocimiento de
las cosas de Dios. Las doctrinas y los principios de la religión deben ser
temas de su conversación. Deben hablar de la Palabra de Dios y de las cosas
contenidas en las Escrituras, ayudándose unos a otros a entender su
significado. Deben hablar de lo que escuchan en la predicación de la Palabra.
Deben hablar igualmente de las obras y de los atributos de Dios, de su poder y
sabiduría en la creación, en la providencia y en la redención (Sal. 105:2;
145:10-12).
3. Cuando se reúnan, deben
acostumbrarse a hablar de aquellas cosas que tiendan a despertar y avivar las
almas del descuido, el desinterés y de la indiferencia; a hablar lo que genere
en los demás un profundo sentido de la importancia infinita de las cosas de la
religión. Deben hablar mucho de la vanidad de las cosas de este mundo, de la
brevedad e incertidumbre de la vida, del juicio, del cielo y del infierno. En
fin, hablar mucho de la eternidad.
4. Deben hablar mucho de aquellas
cosas que sirvan de advertencia a los demás; hablar del peligro de las
prácticas pecaminosas y de la corrupción del corazón y su disposición a caer en
tentación. Hablar de la gran necesidad que tenemos de la asistencia divina para
tener victoria.
5. Deben hablar mucho de aquellas
cosas que tengan la tendencia a levantar afectos de calidez y amor en las almas
de los demás. En ese sentido, cuando se reúnan deben hablar mucho de
Jesucristo, de su excelencia y de la maravillosa gracia de que Dios le haya
entregado a morir por pecadores. Deben hablar mucho de los grandes beneficios y
las grandes bendiciones del evangelio que son concedidos a los santos. Deben
hablar mucho de la felicidad y gloria de los santos en el cielo.
6. Deben hablar mucho de aquellas
cosas que tiendan a estimularnos los unos a los otros en el cumplimiento de
nuestros deberes.
APLICACIÓN
1. Considera que el bien de tu alma
es de importancia infinita.
2. El poder hablar es una de las
grandes cualidades por las cuales Dios nos diferencia de los animales, por
tanto, es razonable que lo hagas de la mejor manera.
3. Haciendo así podrás promover tu
propio bien y el bien de los demás. Será un tipo de conversación agradable y
placentera porque es edificante.
4. Este es el camino para mantener
una buena conciencia.
5. De seguir este consejo, tus
compañeros no te indispondrán en contra del deber de la oración secreta.
6. Te encontrarás entonces en el
camino de la bendición de Dios (Mal. 3:16-17).
7. No te arrepentirás ni lamentarás
de lo que hayas hablado.
8. Este es el camino para no
sembrar en la juventud las calamidades y los dolores de toda la vida (Job
13:26).
Acostúmbrate
a salir con Cristo dondequiera que vayas; deja que ocupe en lugar en vuestras
reuniones. ¿No es eso un honor, que una Persona tan gloriosa nos haga compañía?
Evita
la compañía de aquellos que usan un hablar corrompido y que no prestan atención
a estas advertencias. Busca la compañía de las conversaciones edificantes.
Cuídate mucho en esto, velando con gran precaución.
© Traducido y adaptado por Salvador Gómez
Dickson
lunes, 28 de noviembre de 2011
Perdimos el derecho de ofendernos
“La persona que viva por gracia ve este enorme contraste entre sus
pecados contra Dios y las ofensas de los demás contra ella. Perdona a los demás
porque ella misma ha sido misericordiosamente perdonada, y se da cuenta de que,
al recibir el perdón de Dios por medio de Jesucristo, ha perdido el derecho de ofenderse cuando los demás le hacen algún daño”
(Jerry Bridges, Gracia Transformadora,
p.44).
martes, 15 de noviembre de 2011
Website para ayudarnos a orar
Fue un placer encontrar esta página en la que el libro de Matthew Henry como guía para la oración (METHOD OF PRAYER) es usado para estimularnos y encaminarnos en nuestras vidas de oración.
lunes, 7 de noviembre de 2011
La caída de Satanás
por Jim Cromarty
[Leer Isaías 14:12-15]
“Y fue lanzado fuera
el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual
engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron
arrojados con él” (Apocalipsis 12:9).
Cuando comenzamos a leer nuestras Biblias, se nos dice que
‘En el principio creó Dios los cielos y la tierra’ (Génesis 1:1). No se nos
habla de la creación de los ángeles. No obstante, el apóstol Pablo hace
referencia a la creación de los ángeles por Dios por medio de Cristo: ‘Porque en él fueron creadas todas las
cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e
invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo
fue creado por medio de él y para él’ (Colosenses 1:16).
Los ángeles invisibles
son muy diferentes a nosotros porque tenemos cuerpos físicos y ellos no. Leemos
en las Escrituras de tiempos cuando los ángeles se aparecían en la tierra con
cuerpos humanos (Génesis 18:1-8). También aprendemos que el número de los
ángeles fue determinado por Dios, porque los ángeles ni se casan ni tienen
hijos (Marcos 12:25). En el principio eran los siervos de Dios que obedecían
sus mandamientos y le alababan.
La primera vez que un
ángel es mencionado en las Escrituras es después de la caída de Adán en el
pecado. Él y Eva fueron expulsados del huerto del Edén. Para asegurar que no
regresaran, Dios ‘puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada
encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de
la vida’ (Génesis 3:24).
Uno de los ángeles
gloriosos de Dios, Lucifer, se rebeló en contra suya en el cielo. Su pecado fue
el orgullo. Quiso sentarse en el trono de Dios en lugar de Dios. Parece
probable que una tercera parte de los ángeles le siguieron en su rebelión
(Apocalipsis 12:4).
Él tentó a Adán y a Eva
exitosamente en el huerto del Edén. Se apareció en el cielo para acusar a Job
de servir a Dios con el propósito de recibir muchas bendiciones (Job 1:9, 10).
El versículo de hoy nos dice que finalmente Satanás y sus demonios fueron
arrojados del cielo.
Antes de la muerte del
Señor Jesús en la cruz, Satanás se apareció en el cielo para acusar a Dios de
injusticia por permitir la entrada de los creyentes en el cielo cuando nadie
había pagado el pecado por el pecado. Luego de la muerte de Cristo, los santos
tienen todo el derecho de entrar al cielo y Satanás no pudo acusar más a Dios
de ser injusto.
El escritor de Hebreos
dijo que los ángeles buenos son ‘espíritus ministradores, enviados para
servicio a favor de los que serán herederos de la salvación’ (Hebreos 1:14).
Leeremos en nuestras meditaciones acerca de la obra de los ángeles de Dios.
Hoy en día Satanás anda
‘como león rugiente buscando a quien devorar’ (1 Pedro 5:8). Siempre debemos
mantenernos en guardia en contra del maligno.
AVERIGUA LOS HECHOS
- ¿Por qué fue Satanás arrojado del cielo? Ver Apocalipsis 12:10-12.
- ¿Cuántos “Yo [verbo en futuro]” aparecen en la lectura de hoy?
- ¿Cuál era el nombre celestial de Satanás?
PARA PENSAR Y ORAR: Cristo derrotó a Satanás. Agradece al Señor Jesús el que
por medio de su muerte nos liberara del poder del pecado y de Satanás.
UN DICHO PARA RECORDAR: ¨Satanás promete lo mejor, pero paga con lo peor; promete
honra y paga con desgracia; promete placer y paga con dolor; promete ganancia y
paga con pérdida; promete vida y paga con muerte¨ (Thomas Brooks).
lunes, 31 de octubre de 2011
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