sábado, 2 de abril de 2011

LA CURA CONTRA LOS PENSAMIENTOS PECAMINOSOS - 6

Por Stephen Charnock

6. Mantén una continua vigilancia sobre tu corazón. Necesitamos gracia para perseverar como sentinelas sobre nuestros pensamientos. Los pensamientos están escondidos en el corazón. Nuestras mentes son como escolares ociosos que se comportan revoltosamente si el maestro está de espaldas. Mantengamos una mano estricta sobre la bestia salvaje de nuestros afectos interiores. Hay ocasiones particulares en las que debemos poner doble guardia, como cuando se presentan oportunidades que pueden incendiar alguna corrupción interna. La ocasión puede emboscarnos si dejamos al descuido nuestros pensamientos y afectos. Cuídate de manera especial en momentos de soledad, cuando el estar libres de ocupaciones propicia una oportunidad a la imaginación no santificada para evocar mil espíritus malignos. Cuando nos encontremos entre malas compañías tenemos que velar no sea que surjan imaginaciones corruptas y envenenen el espíritu y nos infecten. Debemos cuidar nuestros corazones porque de ellos mana la vida. Debemos cuidar nuestros sentidos porque estamos naturalmente inclinados a seguir nuestros deseos. La mayoría de nuestros pensamientos se introducen inicialmente por las ventanas de los sentidos.

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